El amor de Cristo nos llama a acompañar y evangelizar a tantas personas como sea posible hacia la felicidad eterna del cielo. En la Iglesia Católica de San Marcos: Estamos llamados a asumir un sentido de responsabilidad y compromiso, a crecer en Cristo, a servirnos unos a otros, a compartir nuestros dones y a unirnos en la fe.